Benfica se Impone al Mónaco en un Partido lleno de Intensidad
Primer Tiempo: Intensidad y Amonestaciones
La primera mitad estuvo marcada por la cautela y la táctica defensiva de ambos conjuntos, intercaladas con intentos de abrir el marcador. Benfica tuvo una posesión de balón del 55% y realizó 477 pases, con una precisión del 83%, reflejando su control del juego. Se llevó la primera amonestación del partido al minuto 16 cuando Álvaro Carreras fue sancionado con tarjeta amarilla. Mónaco no tardó en replicar, sumando un total de 10 faltas y recibiendo 4 tarjetas amarillas a lo largo del partido, con Al Musrati recibiendo una cartulina amarilla en el minuto 41, adelantando lo que sería una segunda mitad más complicada para ellos.
Segundo Tiempo: Gol y Superioridad Numérica
La segunda mitad dio un giro significativo cuando en el minuto 48, Vangelis Pavlidis anotó el gol decisivo para el Benfica tras una jugada colectiva brillante. Benfica mostró su capacidad ofensiva con un total de 23 tiros, entre ellos 16 desde dentro del área, lo cual culminó en un esperado 2.07 xG (goles esperados). La situación se complicó aún más para el Mónaco, con una posesión del balón del 45% y menos oportunidades de gol, cuando Al Musrati fue expulsado tras recibir su segunda amarilla en el minuto 52, dejando al equipo con un jugador menos.
Defensa Férrea y Gestión Estratégica
El Benfica, con Nicolás Otamendi como baluarte defensivo, resistió los embates del Mónaco, que, aunque mermado, intentó igualar el marcador sin éxito. Mónaco terminó con 6 tiros totales, pero solo 3 al arco, lo que refleja la dificultad para crear situaciones claras de peligro. Su portero hizo 5 salvadas para mantenerlos en el partido. A pesar de eso, los esfuerzos no fueron suficientes debido a su expected goals de solo 0.39. Por su parte, el técnico del Benfica realizó ajustes estratégicos, incorporando a Ángel Di María, quien aportó control y experiencia en los momentos finales del juego.
Conclusión: Victoria y Desafío Futuro
A pesar de las múltiples tarjetas amarillas que reflejaron la tensión del partido, incluyendo amonestaciones a jugadores como Vanderson y Denis Zakaria, el Benfica logró mantener su ventaja hasta el final. El silbatazo final de Maurizio Mariani confirmó la victoria visitante, dejando al Mónaco la tarea de evaluar y mejorar para enfrentar sus próximos compromisos en el torneo. Benfica, por su parte, avanza con confianza, esperando replicar esta actuación en futuros desafíos de la Champions.
La noche en el Stade Louis-II fue testimonio de un enfrentamiento donde la disciplina y la eficacia del Benfica brillaron sobre las adversidades presentadas durante el encuentro.